Susurros de mar.
Marea salvaje que invade el bar,
mi bar, donde nunca habías estado,
mi gente se da cuenta, algo ha pasado.
¿Que pasa? nada, nada, vamos a privar…
Distancias cortas y miradas, te vas.
Cuando llego a nuestra cala, allí estás.
Me miras, hoy hay algo diferente,
algo me dice: “Deja de ser prudente”
¿Qué más da ahogarse en alcohol o mar?
¿Qué más da una herida más? Almenos hablar,
puedes llamarme temerario o valiente.
Simplemente, me arrastra tu corriente.
El susurro de las olas me transportan,
sólo por un instante me sumerjo en un sueño.
Hasta que las sirenas expulsan al extraño.
Salgo herido, pero almenos estas curan.
Cuéntame cómo lo haces.
Cuéntame cómo lo haces,
suave viento de poniente.
Tu brisa impregna el ambiente
y embriagas mis sentidos.
Cuéntame cómo lo haces,
sonrio con tu presencia
y un sentimiento de alegria
invade mi alma ¡he sonreido!
Cuéntame cómo lo haces,
que una mirada entre sombras
sea tanto y sin palabras
me susurres al oído.
Cuéntame cómo lo haces.
¿Cómo es me encantaste
una noche y a la siguiente
fuese un diálogo de sordos?
Una pausa.
Soñar que un día encuentras este blog y sabes,
descubres, que algo dentro de tí te dice que eres
a quien va dirigido. Que eres tú, esa mujer
que consigue que escriba en verso sin saber.
Que eres tú quien hace que hable sin entender
muy bien el motivo. Tal vez no lo llegues a leer
nunca o, quien sabe, a lo mejor me encuentras antes
y te diré: Tienes un poemario en wordpress.
Un poco loco, por tí más bien, te confieso
que no había hecho esto antes. Me encantastes
simplemente eso, no es más que un diálogo de sordos.
Quizás, sea una pausa entre poemas y versos,
entre miradas, entre cubatas, entre bares.
Una pausa, entre tu mirada, y mi beso.
Mar en calma.
Te es tan fácil arrancarme una sonrisa,
alegrarme la noche sin más, aún sin saberlo.
Cuando estás lo noto, es difícil creerlo,
lo sé, pero reconozco tu marina brisa.
Para cuando te encuentro, tú, sin prisa,
ya me miras. Estás ahí otra vez, sin verlo,
ya sé que no puedo. ¿Acaso podremos moverlo?
Me siento como un loco con su camisa.
Sentido, precisamente, no es que tenga el tema,
pero yo soy así, funciono por sensaciones,
y tú no sé como, me despiertas el alma.
Eres locura sin sentido, hielo que quema,
huracán que desborda diques y pasiones,
eres, después de la tormenta, mar en calma.
Temerarios.
Solsticio de invierno, la noche más larga,
noche que espero almenos volver a verte.
Tal vez pueda entre la multitud hablarte.
Como Julia a Winston, haz un gesto, ¡amaga!
No me moveré, amenazame con tu daga,
clávame tu mirada en el pecho, acércate.
Susúrrame que hoy no has podido disfrazarte,
que tus ojos me digan que el cordón te amarga.
Tírate como si cayeras y pasamela
furtivamente. Una nota, una palabra,
es bastante para saber como encontrarte.
Sabes de sobra que yo no podría dañarte,
no dejes que el maldito velo morado nos cubra.
¡Lucha, vivamos temerarios sin cautela!
-
Recientes
-
Enlaces
-
Archivos
- Febrero de 2009 (1)
- Enero de 2009 (1)
- Noviembre de 2008 (3)
- Octubre de 2008 (6)
- Septiembre de 2008 (4)
- Agosto de 2008 (12)
- Julio de 2008 (12)
- Junio de 2008 (1)
- Mayo de 2008 (14)
- Abril de 2008 (20)
- Marzo de 2008 (19)
- Febrero de 2008 (19)
-
Categorías
-
RSS
Subscripciones RSS
RSS de los Comentarios